Marc Gasol, jugador NBA

“Te tienes que preparar para el futuro para cuando el deporte se acabe”

De visita a Unisport, su paso por el Tecnocampus de Mataró causó sensación a pocos días de su incorporación a la concentración de la selección española que peleará por las medallas en los Juegos de Londres. Marc Gasol es una estrella de la NBA como certificó con su presencia en el último All-Star, un logro que le equiparó con su hermano Pau, ya bicampeón de la mejor Liga de baloncesto del mundo con Los Ángeles Lakers.

A pesar de tanto brillo a su alrededor y sin perder la perspectiva,  Marc se matriculó hace unos meses en Unisport para formarse como gestor deportivo, inquieto por ampliar conocimientos en un sector que podría derivar en su futuro profesional cuando deje el baloncesto de élite, tal como ns cuenta en  esta entrevista concedida a nuestra web.

  • Marc, tenemos la sensación que eres un deportista que ha tocado el cielo porque tiene los pies muy bien puestos en el suelo. ¿Te identificas con esta afirmación?
    Yo vivo mucho el día a día. Intento mejorar siempre en todo lo que hago como persona y jugador. Todo es relativo, tanto los elogios como los golpes que recibes. No te tienes que olvidar de eso.
  • Victorias y títulos aparte, ¿por qué crees que has conseguido una estima tan unánime entre la gente?
    No lo sé. Soy una personal muy normal. Tenemos suerte de tener un talento, pero al final todos somos personas y todos tenemos amigos y una familia que queremos y que nos quieren. No hay que perder la perspectiva.
  • No es tan común que deportistas como tú opten por estudiar estando en activo. ¿Qué te motivó a matricularte en Unisport?
    Te tienes que preparar para el futuro para cuando esto se acabe. Es muy importante. Después de un tiempo sin estudiar, vi esta opción de la gestión deportiva y contacté con Unisport y Marc Armengol, su director. Estoy aprendiendo mucho cada día. Cuando el cuerpo ya no dé más de sí, la cabeza siempre tendrá que seguir funcionando.
    Te tienes que preparar para el futuro para cuando esto se acabe.
  • ¿Tienes perfilado cuál será tu camino profesional en el futuro?
    No directamente. El baloncesto es ahora mismo el centro de todo, pero llegará un día que acabará. No sé exactamente a qué nivel usaré estos estudios en el futuro, pero la gestión deportiva es un campo muy bonito porque puedes guiar a niños, jóvenes y adultos por el buen camino. Llevar la gestión de un club o una federación, por ejemplo, es un plus y una motivación muy grande. Es otra forma de estar ligado al deporte.
  • ¿Cómo evita el endiosamiento una persona que ha llegado tan alto en su profesión y gana tanto dinero?
    No lo sé, yo no me veo diferente a cualquier otra persona que hace su trabajo. El  talento se trabaja desde pequeño. Recuerdo que mis padres nos llevaban cada fin de semana de un sitio a otro a jugar a baloncesto.
  • No hace mucho, comentaste: “Para mí es tan importante dónde he llegado como cómo he llegado. Eso es lo que me deja dormir cada día”.
    No es una reflexión personal mía, sino del deporte en general. Si lo has dado todo en un día, es muy fácil cerrar los ojos y dormir. Así lo hago siempre, desde el primer entrenamiento hasta que llega el campeonato. La trayectoria como jugador ayuda a tus compañeros a ser mejores jugadores y personas y eso a mí me da tranquilidad.
  • Esto enlaza con la escala de valores de cada uno…
    La vertiente familiar tiene mucho peso. Lo que te dicen en casa va formándote la personalidad. He tenido un entorno familiar muy bueno desde pequeño. Por ejemplo, cuando Pau se fue a Estados Unidos, fue muy importante para todos irnos todos juntos.
  • ¿Qué te está aportando para el futuro tu experiencia en la NBA y la vida en Estados Unidos?
    Una cultura, una manera de hacer las cosas diferente y otras formas de entender el deporte. Allí está todo mucho más privatizado, hay una inversión muy grande.
  • Hablando de gestión deportiva, ¿qué ventaja principal ves en el modelo NBA?
    Nadie tiene la solución perfecta. Las grandes fortunas americanas no viven del baloncesto, tienen otros negocios, pero el baloncesto es una herramienta más de trabajo y disfrutan con él. No tienen el baloncesto como algo para hacer dinero, pero sí para disfrutar y estar en contacto con la comunidad. En Memphis, por ejemplo, el equipo va de la mano con la ciudad.
  • ¿Y qué inconvenientes detectas?
    Yo intento aprender de aquí y de allí. El saber es valor. Cuanto más sepas, más sabrás para formarte tu opinión y encontrar soluciones. Yo estoy en un proceso de aprendizaje, soy una esponja, no estoy en un punto para ser crítico. Para criticar algo tienes que saber sobre ello. La NBA llega a muchos lugares, es muy potente económicamente, crea mucha demanda, 20.000 espectadores llenan pabellones en los partidos y millones de personas los ven por televisión en todo el mundo. Esto significa que, a nivel de Liga, lo hacen muy bien. De hecho, las cuatro grandes Ligas norteamericanas hacen muy bien las cosas: el baloncesto, el béisbol, el fútbol americano y el hockey hielo.
  • ¿Qué parte del modelo NBA podría aplicarse al baloncesto español?
    Es complicado. La Liga que es fuerte es porque están los mejores jugadores y, para ello, se tiene que hacer una inversión muy fuerte porque los jugadores son profesionales. Es un pez que se muerde la cola. La Liga ACB es de las más fuertes de Europa: se tiene que vender el producto a las empresas y es muy importante la televisión, la publicidad, el marketing, con todo esto se crea mucho dinero. En este sentido, aquí hay mucho recorrido en el mercado actual.
  • Se está hablando de 350 millones de dólares, 285 al cambio en euros, para vender la franquicia de Memphis Grizzlies. Con esas cifras, ¿hasta qué punto es rentable tener un equipo NBA?
    Robert J. Pera, quien ha hecho la oferta, se ha hecho millonario muy joven y estoy seguro de que tiene asesores que le han presentado estudios de mercado, sociales y de crecimiento, y él ve que es algo que le sale a cuenta. Si entras, muy mal tienes que hacer las cosas para perder dinero. Un equipo de la NBA es una empresa muy grande y tienes que estar muy encima. Si te metes en cualquier cosa, como empresario o sólo como inversor, tienes que estar muy encima para que salga bien.
  • ¿Qué esperan los propietarios cuando adquieren un equipo NBA?
    Es una herramienta más para ellos. Trabajas con tanta gente que las relaciones personales son muy importantes. Igual te juntas con 30 propietarios que tienen tantos millones como tú. Se crean vínculos, redes y todo ese poder abre puertas a otros mercados. Es una herramienta más de negociación y refleja poder.
  • ¿Una franquicia NBA se vende al mejor postor o hay también límites como en los salarios de los jugadores?
    Se hace un estudio del valor real de la franquicia y el propietario intenta venderla a la mejor oferta. Michael Heisley, el actual amo de los Grizzlies, ha rechazado otras ofertas. La NBA tiene que estudiar la oferta de Robert J. Pera y dar su visto bueno antes de que la venta sea oficial.
  • ¿Qué diferencias destacarías entre un equipo NBA como el tuyo en Memphis y Los Ángeles Lakers de tu hermano Pau?
    Son mercados diferentes. Memphis y su zona mueve entre 800.000 y un millón de personas. En cambio, igual en Los Ángeles y su área de influencia directa superan los 10 millones de habitantes. Nosotros  tenemos que hacer muchas más actividades con la comunidad de Memphis para que la gente te vea y haga suyo el equipo. Se tiene que trabajar más, pero también te sientes muy recompensado. Los Ángeles, Boston o Nueva York son metrópolis muy grandes y la gente irá igualmente a los partidos y llenará los pabellones aunque el equipo no haga tantos actos. Tampoco es lo mismo por los derechos de televisión.
  • ¿Cómo se involucra una ciudad con su equipo NBA?
    Se ha hecho así siempre. El pabellón de Memphis se construyó también con dinero público de acuerdo con la ciudad y también se hacen allí conciertos y otras actividades. Hay más rendimiento además de la NBA. Para Barcelona, por ejemplo, es un lujo tener un equipo como el Barça y poder verlo a coste cero.
  • Hablando de la selección española, ¿se puede hablar de cierto milagro en comparación con el potencial de Estados Unidos? Vosotros estuvisteis a punto de ganarles la final olímpica en Pekín’2008 con un partido fantástico.
    Nosotros hemos hecho muy bien las cosas desde pequeños en muchos deportes: waterpolo, tenis, balonmano, etcétera. Es un trabajo desde niños, ya hay competiciones, se trabaja muy bien la base y cada vez quieres más. Igual no tenemos tantos jugadores donde elegir en nuestro sistema porque Estados Unidos tiene más de 300 millones de habitantes y España tiene 47. Pero nosotros tenemos que mirar a lo nuestro y, cuando alguien saca la cabeza y sobresale, hay que cuidarle porque tampoco estamos para perderlo.
  • ¿Qué crees que pasará en los Juegos de Londres?
    Cada año es diferente. Nunca se sabe cómo llegará cada equipo. Yo vivo mucho el día a día y quiero ser mejor mañana que ayer. Hay tantas variables…
  • Tu hermano Pau está hace tiempo en el centro de los rumores de los traspasos, incluso de un posible retorno a Memphis para formar dúo contigo. ¿Qué hay de cierto en todo esto?
    Cada año hay miles de rumores y yo creo que esto significa que hay una expectativa sobre ti y que la gente te quiere. Nadie quiere irse de casa, pero es parte de este trabajo.

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